viernes, 30 de agosto de 2019

Vida propia

Ahora debería estar escribiendo unas líneas sobre el incendio del Amazonas o el de Canarias; quizás sobre el Brexit por cjns de Johnson o la fallida compra de Groenlandia (creí que era una broma) de Trump. Y mira que digo “se avisa con tiempo”, nada. Mañana (en realidad ya es mañana) tengo planes con mi madre (sí, con mi madre). No sabemos si nos iremos al Prado a ver una exposición de pago, o si haremos una sesión continua de peli-pizza en casa. Lo que no me apetece nada (y me lo veo venir) es que llame alguien para cualquier cosa, y que luego se sorprendan si decimos que no, o que traten de desbaratar nuestros planes porque no les encaja que haya vida más allá de su gris existencia (no estamos obligadas a aburrirnos por quedar bien). Y sí: la ausencia de marido y/o hijos de los que cuidar no significa que no tengamos vida propia, al contrario, nos permite tenerla, ocuparnos de nosotr@s, y ser felices fuera de lo socialmente establecido.

martes, 9 de julio de 2019

Los Lobos


Poco más puedo añadir a lo ya dicho, que Los Lobos han ganado el mayor bote de la historia de la televisión en el programa ¡Boom!. Erundino Alonso, Valentín Ferrero, Manuel Zapata y Alberto Sanfrutos (orden en que se situaban en el atril y ante las bombas) se han hecho con un buen pellizco gracias al saber (Hacienda también sabe).  Antes de Alberto estuvo José Pinto, que dejó el concurso por motivos personales y, poco después nos dejó a todos.

Erundino, Manu, Alberto, Valentín y José. Fotografía publicada en www.elespanol.com

Hemos aprendido que hay vida más allá de los reality shows donde salen los famosillos de turno cuyos conocimientos no van más allá de lo que sale en las revistas del corazón, y cuyo mérito suele ser hablar de intimidades que más les valía que se quedaran en su casa.

Seguramente yo no gane tanto dinero en mi vida como el que han ganado ellos, pero lo que he disfrutado y aprendido viendo a Los Lobos tarde tras tarde es incalculable. Gracias de corazón.

Juanra, te vas a quedar muy solo...

lunes, 10 de junio de 2019

Malaje

Lo que hace el ansia de poder: todos a por el candidato. Y, francamente, no creo que tengan nada contra él, pero como no han ganado, les molesta que sea otro el que se lleve el gato al agua. “Si es por nosotros, no será Presidente”.

Su programa electoral, el de todos esos, ha sido la descalificación. Tan entretenidos han estado en eso, que pocos son los que han oído su programa electoral en condiciones.

Ahora están diciendo algo de convocar otra vez elecciones si el candidato no es investido en Cortes. Si se llega a ese extremo será dinero gastado y tiempo perdido. No se tomarán decisiones importantes, todo por el egoísmo de “tú tienes lo que yo quiero”. Como dice mi madre, “qué malaje”. No me gustan sus estúpidas sonrisas.

viernes, 24 de mayo de 2019

La Verde

Mi afición a callejear me ha regalado la oportunidad de conocer sitios con un encanto especial, y en Vallecas puedes encontrar muchos: uno de ellos es La Verde, la librería más antigua del barrio.

La Verde, es como esas librerías de antes, muy pequeñita. Por fuera está pintada de verde, de ahí su nombre, y por dentro es como si fuera una chimenea que tiene sus paredes forradas de libros y de lápices de colores.

Yolanda

Las primeras veces que entré en La Verde fue para llevarme Construye tu destino y David Copperfield. En otra ocasión Cereza guinda e Imagine. Hace poco El monstruo de los colores y El ratón Pérez para mi sobrinilla. Más recientemente La vuelta al mundo en 80 días. Me gusta mirar en sus estanterías y curiosear, siempre encuentro algún tesoro escondido de Benedetti, Mendoza o Dickens. También Galdós y Almudena Grandes. Y si no está el título que buscas, Yolanda lo encuentra.

"En reconocimiento a tantos años dedicados a fomentar la lectura en el barrio de Vallecas"... Y que sean muchos más

Yolanda es su actual dueña y ha sido depositaria de un homenaje que, recientemente, brindaron a La Verde otras librerías del barrio. Tuvo lugar en el Bulevar, allí estuvimos sus lectores, sobre todo mujeres, y también sus hijos. Yolanda tuvo un discurso muy reivindicativo (en un barrio como Vallecas es lo propio) y estaba hecha un manojo de nervios. No me extraña: no solemos ver reconocimientos a sitios que emanan magia y cultura a la vez.

Propongo un brindis: por Yolanda, por la Cultura, por La Verde.



jueves, 9 de mayo de 2019

Vacaciones forzosas


Vacaciones forzosas, es lo que tiene estar en el paro. Mañana iré a ver una película sobre Winston Churchill, el domingo al Prado, el lunes al Panteón de Hombres Ilustres, el martes no tengo ni idea…

Normalmente no me aburro, pero tantas posibilidades por las narices agobia un poco. Y agobia porque, al tener más tiempo para todo, también tengo más tiempo para darme cuenta que estoy en el paro.

Eso no es lo peor, sino la gente que opina más de la cuenta: “¿De verdad estás buscando? Pues sí, pero no encuentro nada. ¿Me vas a dar trabajo tú?”. La gente no está en el paro por diversión, por lo menos yo.

Vaya, acabo de ver que el Panteón está cerrado el lunes.

jueves, 18 de abril de 2019

Día nublado


Hoy ha llovido en toda España y Madrid no ha sido una excepción. No es que haya caído mucho aquí, pero ha estado todo el día nublado y, por primera vez en mucho tiempo, se me ha caído el alma a los pies, necesito la luz como el respirar. ¿Cómo harán en los sitios donde el clima es así por costumbre?

También es cierto que mi vida está nublada porque estoy sin trabajo, y el ya te llamaré de mucha gente se ha quedado en eso. La falta de trabajo desenmascara a mucha gente. Como aquel al que le envías un retrato que le han hecho y acusa el recibo con otra persona. Luego se sentirá ofendido si no respondo como le conviene…

Afortunadamente, no hay mal que cien años dure (ni cuerpo que lo resista). Mientras tanto, me voy haciendo más dura: no hay otra, estoy muy decepcionada.

martes, 2 de abril de 2019

Gratis


Aprovechando mi nuevo periodo de desempleo, que espero sea breve, voy a procurar ir a todo lo que sea gratis por ser desempleada. En esas condiciones fue que visité por primera vez el Museo Thyssen de Madrid, que tiene una magnífica colección de pintura. Recomiendo ir a verla.

Lo cierto es que aquella primera vez fui sola y mi papeleta de desempleo no era tan grande como las hacen ahora. No sé porqué, me acerqué al mostrador muy contenta (no sé porqué porque no tiene mucha gracia estar en el paro) y le dije a la señorita que estaba al otro lado “¡Hola, estoy en el paro! ¿Me da una entrada?”.

Aquella mujer me miró muy asustada, como si se le acercara un homeless a pedir una limosna. “Por favor, deme su papeleta de desempleo” me dijo, se la di y la cogió por una esquina con mucho asco, como si corriera el riesgo que mi condición se le fuera a pegar. Metió mis datos en el ordenador y me dio la entrada.

De aquello hace casi diez años y todavía me acuerdo. Espero por su bien que esa mujer no haya tenido los problemas de trabajo que he sufrido yo, y que haya mejorado laboralmente. Por fortuna, esa actitud distante hacia una persona que reclama su entrada gratis no se ve en todos los sitios. Incluso en algunos te dicen dónde poder echar el curriculum. ¿Alguien sabe de algún sitio?