viernes, 9 de septiembre de 2011

No todo iba a ser malo

He estado mucho tiempo sin escribir porque tenía demasiadas preocupaciones en la cabeza. Mi futuro laboral no estaba claro y siempre hay gastos. Por poner un ejemplo, no me vendría mal un libro de Geografía que cuesta 40 euros, y cuando voy camino de la librería veo en un periódico algo acerca de una huelga por las medidas que se quieren tomar para regular en la Comunidad de Madrid la profesión de profesor (lo he dicho de la forma más educada que he podido).

Y un día recibo un e-mail. Resulta que una cadena especializada en la venta de libros abre un local nuevo en el Paseo de la Castellana de Madrid. Para celebrarlo, obsequia a los madrileños con un concierto gratuito en el que actúan Rebeca Jiménez, Mikel Erentxun, Ariel Rot y Los Secretos. Entre que había dormido mal la noche anterior y estaba cansada por una tarde de trabajo no tenía muchas ganas de ir, pero mi sobrina me convenció y fui al concierto con sus amigos. Bueno, a lo que quedaba del concierto, porque me esperaron a que saliera del trabajo. Llegamos cuando ya estaba empezada la actuación de Ariel Rot, pero aún así quedó mucha actuación por delante: fue alucinante. Y Los Secretos ya ni os cuento. Volví a casa con otro ánimo. Bueno, aquí tenéis una pequeña muestra de los artistas a los que escuché ayer, no todo iba a ser malo.



Espero que hayáis disfrutado.

domingo, 21 de agosto de 2011

JMJ


A mí no me ha molestado la visita del Papa a Madrid: pienso que la religión es importante porque es lo único que tiene mucha gente; es más, yo rezo de vez en cuando, aunque tengo que reconocer que no voy a la iglesia. Pero sí hay varias cosas que me han molestado: el billete de Metro me lo subieron de 1€ a 1,50 para que los peregrinos que han venido a las JMJ tengan que pagar sólo 0,50€; también me ha molestado que los menús de 7-8€, que a veces encuentro-encontraba en el Centro de Madrid, los tengo ahora a 10€. Para salir al paso, he ido a alguna hamburguesería, y veo que a los peregrinos les atienden antes. Y cuando se vayan, todos los precios que han subido los mantendrán ¿dónde los han bajado después de haberlos subido? Y bueno, una última cosa: a Madrid vienen muchos Jefes de Estado, en este caso -además- espiritual, pero ¿cuántos vienen con un millón de personas que no paran de gritar por todas partes? (dentro de los pasillos del Metro, por ejemplo). Yo hubiera echado de menos un poco más de silencio después de lo que ha costado la visita. No pido que el Papa no regrese, sólo pido que se sea un poco más prudentes con los gastos en una época de crisis.

sábado, 6 de agosto de 2011

Cómo hemos cambiado

Hace unos días tuve ocasión de pasar unas pequeñas vacaciones con unos sobrinos. Ulises, de 11 años, es un gran conversador; Darío, de 5 y ahijado mío, es muy cariñoso: se pasó casi todo el tiempo diciéndome “tía, te quiero mucho”. Micaela cumplirá 2 añitos a finales de septiembre y es una mandona. Aitana tiene 2 años y medio y es muy tímida, pero después de un rato se acerca a la gente. Pero el que más me ha llamado la atención fue Darío ¿y por qué? Porque es quien me ha hecho ver lo que puede cambiar una persona con las desilusiones de la vida. Si subíamos a un trenecito y veía una niña comiéndose unas patatas no tenía problema en pedirle una; si veía a unos niños jugando en el parque se acercaba y les preguntaba si podía jugar…


Darío no tenía ningún inconveniente en tomar la iniciativa si quería algo, y no tenía miedo al no. Esa actitud la he perdido hace mucho tiempo; hay cosas, muchas cosas que me pierdo por miedo al no, por miedo al rechazo. Y lo mismo no me corto un pelo en lo referente al trabajo, pero a la hora de tratar con la gente, hay veces que prefiero quedarme sola a llevarme una desilusión. Ojalá Darío no cambie nunca.

martes, 5 de julio de 2011

Mónaco

Mónaco, un estado que apenas ocupará dos kilómetros cuadrados. Estuve allí hace más de un año, en diciembre del 2009, una semana, por Navidad. En aquel viaje tenía Niza como base de operaciones y luego iba en el coche a otras poblaciones: Cannes, Antibes, Saint-Tropez Mónaco… He tenido la oportunidad de conocer lugares impresionantes como París o Viena, pero lo que se ve en Mónaco es de escándalo. 
Mansión de los Rothschild en Mónaco. Bueno, es una parte de ella, porque en realidad es mucho más grande.

Para empezar, diré lo que no se ve: casas de pobres, los todo 100 ni en sueños, y tampoco recuerdo que viera un supermercado (aunque supongo que lo tendrían escondido  en algún sitio, porque en Mónaco también se come). Tiendas habían las normales ahí: Chanel, Armani, Gucci… 
Tienda de Chanel en Mónaco.

También ví a una señora contemplando el escaparate de una joyería que había junto al Casino (ese que sale en todas las películas de James bond), sufriendo ante el terrible dilema de decidir entre el diamante o los rubíes. Y el abrigo que llevaba (aunque no hacía frío) no era de piel de conejo. Yo me saqué una foto apoyada en un Rolls que había en la puerta del Casino, donde entré hasta donde se podía entrar sin pagar. 
Casino de Mónaco.

Luego, me senté en el Café de París, donde me tomé un café con leche muuuuy despacito. Desde que me fui sigo con ganas de volver. Por cierto, el sábado se casaron Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock: quiero pensar que el careto que llevaban era por cansancio, porque sino pensaría que se enteraron que después les pondrían pollo frito y no perdices.
Alberto Grimaldi y Charlene Wittstock.

lunes, 20 de junio de 2011

¡¡¡FIESTAAAAAA!!!

Joé, qué estrés. Ayer me fui a cenar con mi madre a un japonés y a ver la última película de Ricardo Darín, Un cuento chino: buenísima, la recomiendo.


Mi madre me regaló una sortija que había sido de su padre y, para mí tiene mucho valor sentimental porque no lo conocí: un día hablaré de él. Hoy he almorzado con parte de mi familia: comimos pollo asado y montañas de patatas fritas (es que me gustan).



Más tarde, comí tarta con unos amigos.


Luego otra vez a cenar con otra parte de la familia, después otra vez con unos amigos.


Y por fin en casita. Mañana más, que llevaré bombones al curro.


Además (no es por presumir), me han llovido las felicitaciones: me han llamado desde Terrassa, Tarazona, Talavera (que curioso, todo con T), Madrid -naturaca- y en el Facebook ya ni os cuento, aquí incluyo una francamente curiosa: la de los Abbey Road Bcn Abbey's, un grupo de imitadores de los Beatles que hay en Barcelona y que están entre los mejores del Mundo.


Y es que hoy ha sido mi cuarenta y cinco cumpleaños: después del año tan nefasto que fue el 2010, me propuse que a partir del 2011 mi vida sería otra cosa: en la medida de mis posibilidades juerga, juerga y juerga, y nada como un cumpleaños para divertirse. Ojo, que al mismo tiempo soy consciente de que hay que trabajar, estudiar y  que vivimos tiempos difíciles, pero el día menos pensado se termina la vida y hemos pasado por ella sin haber vivido.

Por cierto, Kike seguro que me felicita en julio: no sé cómo se le ha metido en la cabeza que mi día coincide con el aniversario del aterrizaje en la Luna.


domingo, 12 de junio de 2011

¿No pueden poner las cosas más difíciles?

Desde hace tiempo estoy preparando oposiciones a profesora de secundaria y bachillerato, vamos de instituto; es casi casi como volver a estudiar la carrera, por lo menos para mí, que hice un plan de estudios diferente al que hay ahora: tres años de asignaturas comunes de Historia, Arte y Geografía, y luego la especialidad a elegir entre Prehistoria y Arqueología, Historia Antigua y Medieval, Historia Moderna y Contemporánea, … bueno, esto si tirabas por Historia, si tirabas por Arte o por Geografía no me acuerdo cómo era. El plan de ahora, es Geografía, Arte o Historia desde el principio, por lo que los que vienen del plan nuevo están en desventaja con los que vienen del plan antiguo, pues tienen que estudiar cosas que no dieron en la carrera.

Centrándonos en lo que es la oposición, hay que preparar una programación sobre cómo serían las clases, ajustándose a unas normas legales. La verdad es que no es tan sencillo como parece: cuando se va de nuevas parece que es algo muy fácil y luego resulta que es algo más enrevesado.

También hay que estudiar un temario. Hace un año eran 72 temas: 19 de Geografía, 35 de Historia, 11 de Arte y 7 de Ciencias Sociales. Con lo cual los que vamos de una preparación de Historia seguimos con ventaja. A todo esto, hay que añadir una preparación de ejercicios prácticos: comentario de textos, de mapas, de una obra de arte… Del examen mejor no hablamos, porque sólo el hecho de encontrar el lugar donde tienes que examinarte ya es otra dificultad añadida.

Pues bien, éste año han cambiado el temario: han quitado unos temas, han puesto otros, y los que había los han cambiado de sitio, que si antes un tema hacía el número 27 ahora lleva el 32, por ejemplo. He hallado la correspondencia entre el temario antiguo y el nuevo y hay 9 temas que no había antes. Entonces pensé: por nueve temas que no tengo, no voy a ser tan tacaña de no comprarme el temario nuevo a pesar de qué el antiguo me costó más de 300 euros. A ver si no voy a saber elaborar esos temas y por rata me cae uno de ellos. Me puse a buscar por todas partes y resulta que aún venden el temario antiguo y el único sitio donde ya tienen el nuevo me puede costar más de 400 euros que no tengo ahora. ¿A qué vienen tantas prisas por hacerme con el temario nuevo? Que yo sepa, un examen se prepara con tiempo, aunque éste sea en junio de 2012. También pregunté en una librería donde se vende la versión más barata (más barata porque quizás sea la menos bonita de encuadernación y tenga la letra más pequeña), pero allí me dijeron que no la imprimirán hasta ¡septiembre-octubre! ¿Por qué tienen que esperar tanto tiempo? ¡Que un examen así no se improvisa!

Está claro que de momento me pongo con los temas que ya tengo, y tendré que esperar a que se hagan públicos los epígrafes de los temas que no tengo, porque por poder puedo elaborarlos yo solita pero teniendo los epígrafes, porque no puedo rellenarlos con cualquier cosa. Llegué a casa bastante desanimada, pero supongo que se me pasará.

viernes, 27 de mayo de 2011

La revisión ginecológica


Hace tres días que me hice la última de las pruebas de la revisión ginecológica, ahora tengo que esperar a que me reciba el especialista, a finales de junio, para que me dé el resultado. Supongo que me llamarán antes si ven algo en la mamografía, aunque no creo, porque sino me lo hubieran dicho en el momento. C… en diez, como duele, como si me las hubiera pillado con la puerta. Pero es necesario, y también el examen que nos hacen por los “Países Bajos”: a ninguna le gusta que la toque alguien que no sea su novio. Y no hablemos del análisis de sangre: te clavan una estaca en la vena y por cada tubito que te quitan te aprietan la aguja un poco más: a mí me quitaron cuatro. Por un momento creí que la aguja saldría por el codo, pero no fue así. Todavía me duele…

A lo que iba. Las pruebas ginecológicas son un rollo, sólo la burrocracia (no es errata) hace que te apetezca echarte atrás y no hacer nada, pero hay que hacerlo, no sea que luego vengan las lamentaciones.