miércoles, 25 de agosto de 2010

Luna llena

Las cosas casi nunca son como a uno le gustaría, pero las imagina como le gustaría que fueran. La realidad es muy dura como para vivir sólo con ella. Es tanto lo que fracasa, tantas las personas que decepcionan que apetece estar en las nubes un rato para no tener que pensar. El cielo está despejado, hay una Luna hermosa y yo me imagino una Luna de cuento. Empiezo a tener sueño... Hoy he regresado a Madrid después de pasar cinco días fuera. Al llegar al barrio estuve un rato con buena gente.


martes, 3 de agosto de 2010

Escorial habitable

La vida sigue... El 20 de agosto de 1999 tuvo lugar un incendio en el Monte Abantos, situado en el término municipal de San Lorenzo de El Escorial (Madrid). El fuego se inició a las 15:30 hrs en la zona conocida como El Tomillar. Al día siguiente el fuego seguía sin extinguirse. Se quemaron 450 hectáreas, destruyéndose el hábitat de muchos animales. Se tuvieron que desalojar a los vecinos de varias urbanizaciones, a los turistas que había en el Valle de los Caídos y a los monjes de su abadía, a los enfermos de un hospital y a los campistas que había en la zona. Lo cierto es que, desde entonces, la regeneración de su naturaleza ha sido escasa y la extensión del ladrillo ha sido exagerada.

Hay una página web http://www.escorialhabitable.com/ que es el portal de la Plataforma Ciudadana Escurialense donde podéis leer sobre las actividades de este grupo en favor del futuro de San Lorenzo de El Escorial. Recientemente, Ana de Prado Neira hizo una exposición de fotografía en la Casa de la Cultura del pueblo donde nos enseñaba paisajes de cómo es el pueblo en su lado más hermoso, y también cómo no debe ser. También tuvo lugar una representación del monólogo "El tiempo es un sueño" de Rafael Álvarez, El Brujo, interpretada por Asunción Balaguer a beneficio de la Plataforma.

De niña estuve veraneando en el pueblo unos diez años, en una casa que tenía mi abuela. Hace poco fuí para ver la exposición de fotografía que os dije antes y me quedé horrorizada. Hacía mucho tiempo que no iba, y sé que las cosas, los sitios y las personas cambian ¡pero de qué manera! Ya os iré buscando más fotos para volver a hablar del tema en otra ocasión pero de momento os enseño dos.

Esto es una vista del Monte Abantos desde la Lonja del Monasterio que forma parte del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, Patrimonio de la Humanidad:


Esto es una de las laderas del monte que estaba antes como en la anterior foto.


Es necesario que el problema se de a conocer, más que nada para evitar que San Lorenzo de El Escorial se convierta en Vergüenza de la Humanidad.

viernes, 9 de julio de 2010

Trasgo

Hoy a las 11,15 de la mañana el corazón de Trasgo se paró para siempre. Era mi perro, mi compañero de 11 años de vida, y siempre estuvo a mi lado, no me falló nunca. Era muy reservado con los desconocidos pero conmigo era el perro más cariñoso del mundo. Ahora empieza una nueva etapa de mi vida, y el recuerdo de Trasgo, el perro más guapo del mundo, me acompañará siempre. Gracias por todo, amigo.

jueves, 17 de junio de 2010

La montaña rusa

Ya sé que es un tópico lo que voy a decir pero la vida es como una montaña rusa: ahora subes, ahora bajas, ahora das la curva y, finalmente, disfrutas de un final casi brusco. Entonces piensas si te subes otra vez o no.


Lo digo porque mi vida ahora es así: después de pasar un fin de semana increíble, me encuentro con lo peor que le pueden decir al dueño de un perro; empiezo a comerme el tarro sobre esto y, cuando voy a recoger el sueldo con diecisiete días de retraso, me voy con las manos vacías y me veo llamando a mi abogado, que ya se ha convertido en mi primo de Zumosol. Desde luego, no es el mejor momento para pelearme por mis derechos, pero no lo he elegido yo. Y es que son muchos (demasiados quizás) los que se aprovechan de la necesidad de la gente en unos momentos tan difíciles para jugar con los trabajadores, y como cuentan con que la gente no va a quejarse, entonces ya hacen lo que les da la gana. Qué sensación más extraña, no sé si sabré describirla: es como si el carro de la montaña rusa diera vueltas y tú no puedes prever para dónde va a tirar ni cuándo va a parar. Y yo sólo necesito un poco de sosiego.

martes, 1 de junio de 2010

Con una pequeña ayuda de los amigos...

... que dirían los Beatles. Hace 3 ó 4 meses tuve ocasión de hablar con una antigua amiga de la familia y le conté que a mi perro le habían encontrado de casualidad un tumor cancerígeno en la boca. Como no había podido pedir una segunda opinión por motivos económicos me ofreció llevarle a la facultad de Veterinaria para que le atendiera un especialista. Fui dejando pasar el tiempo porque me daba reparo recordárselo hasta que un día ví que el animalito echaba orina en la sangre. La llamé y pidió cita para mi perro (Trasgo), para su hermana (Vive) y para el cuñado de mi perro (Xuso).

Ayer fue el gran día. Después de once años, Trasgo y Vive se encontraban. Y Vive acompañada. Como mi perro es algo macarra, su hermana algo gruñona y los machos suelen pelearse, yo me imaginaba que me iba a pasar la mañana separándolos a los tres. Para nada: hasta me saqué una foto con ellos.


A Trasgo le tuvieron que sacar varias radiografías. Mientras esperaba al radiólogo pasó un buen rato pensando, preguntándose qué hacía allí.


También le pesaron: está en 11,50 kgs. Yo también me pesé, pero no voy a decir en cuánto estoy :(.

Vive y Xuso estuvieron esperando impacientemente a que Trasgo terminara de hacerse sus pruebas. Hasta que se aburrieron y se sentaron, cansados de esperar.


La espera se hace eterna...


¡Por fin, ya viene!


"¿Qué tal te fue?" "No sé, me han tocado por todas partes, me han puesto el termómetro, me he subido a la balanza, me han sacado una foto... a mí este sitio no me gusta".

Cuando dejamos el edificio de la Facultad de Veterinaria los tres perritos se dirigieron hacia el coche de mi amiga pegando saltitos. Trasgo quiso subirse con Xuso y Vive al maletero pero ya no había sitio para él: se tuvo que quedar en el asiento trasero del coche. Hoy tenemos que volver: a Trasgo le encontraron una mancha en el pulmón y tienen que hacerle más pruebas para determinar lo que es. De todos modos, fue un día feliz para ambos: ni él ni yo estamos solos.

jueves, 27 de mayo de 2010

Hablando solo

Últimamente no paro mucho por aquí porque mis ocupaciones precisan más de papel y boli que de ordenador, aunque en el trabajo uso el ordenador hasta el agobio: vamos que es mi instrumento de trabajo (como la de casi todo el mundo).


Del trabajo quería hablar. Me dedico a grabar documentos, aunque está claro que no puedo contar más. Es verano y los ordenadores dan calor: como el aire acondicionado no gusta a todos no siempre se puede poner, por lo que he tenido que hacerme con un puesto que está al lado de una ventana. Por suerte, de vez en cuando corre la brisa.


Como los ordenadores no son precisamente de última generación, van como van, y lo más natural del mundo es que se queden colgados, que vayan despacio, que den error, que haya que reiniciarlos. Hasta los ordenadores de los Picapiedra funcionarían mejor, y nadie te ayuda a salir del apuro. Aunque, a decir verdad, prefiero pelearme con los ordenadores que tratar con la gente: mi trabajo exige producción, producción y producción, pero cuando produces quedas como un rey y te sientes divinamente si no te paras a analizar la cara de envidia de los compañeros.


Cuando sales del trabajo la conversación es siempre la misma: "¿Qué tal hoy? ¡Uff, yo fatal, sólo he grabado 87!" (cuando igual la media está en 90, no es tan terrible lo que le ha pasado). Cuando vas al trabajo la conversación es siempre la misma: "¿Qué tal ayer? ¡Uff, yo fatal sólo he grabado 97!" (magia, superó la media mientras dormía). Cuando vamos al descanso la conversación es siempre la misma:"¿Qué tal en la primera parte? Estoy agobiadísima, alguien se ha hecho 130 en la mañana y yo apenas llevo 70 en las tres primeras horas" (se ve que han contratado a Terminator).


Después de semejante nivel de conversación echo de menos el silencio, sobre todo si las pocas veces que alguien habla de otra cosa siempre hay alguien que le interrumpe como si no existiera. Envidio a la gente que va hablando sola por la calle: por lo menos nadie le interrumpe.


domingo, 2 de mayo de 2010

Presente incierto, futuro inexistente

Hoy es dos de mayo, día de la madre y segundo día del tercer mes que estaré sin trabajo. Se me acaba el dinero y se me acaba el humor, tan fundamental como tomarse un café a primera hora de la mañana. Miro de reojo el presente para que no me alcance la vista a un futuro que parece haberse quitado del medio. Que no me venga nadie diciéndome que rece y que tenga fe porque ya no puedo.